La Hormiga y el Saltamontes
Read by Janicza Bravo
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"La Hormiga y el Saltamontes" para “Las Fábulas de Esopo”
En un campo durante un día de verano, un Saltamontes iba saltando, chirriando y cantando contentamente. Una Hormiga lo pasó, tirando con mucho esfuerzo un elote que llevaba al nido.
“¿Por qué no vienes y juegas conmigo” dijo el Saltamontes, “en vez de trabajar tanto así?
“Estoy ayudando a guardar comida para el invierno,” dijo la Hormiga, “y sugiero que hagas lo mismo.”
“¿Por qué preocuparse del invierno?” preguntó el Saltamontes; “tenemos mucha comida por ahora.” Pero la Hormiga siguió su camino y continuó su trabajo. Cuando llegó el invierno el Saltamontes no tenía comida, y se encontró muriéndose de hambre, mientras todos los días vio las hormigas comiendo elote y granos que habían juntado durante el verano.
Y entonces el Saltamontes aprendió una lección importante: (pausa)
“ES MEJOR PREPARAR ANTES QUE DESESPERARSE.”
En un campo durante un día de verano, un Saltamontes iba saltando, chirriando y cantando contentamente. Una Hormiga lo pasó, tirando con mucho esfuerzo un elote que llevaba al nido.
“¿Por qué no vienes y juegas conmigo” dijo el Saltamontes, “en vez de trabajar tanto así?
“Estoy ayudando a guardar comida para el invierno,” dijo la Hormiga, “y sugiero que hagas lo mismo.”
“¿Por qué preocuparse del invierno?” preguntó el Saltamontes; “tenemos mucha comida por ahora.” Pero la Hormiga siguió su camino y continuó su trabajo. Cuando llegó el invierno el Saltamontes no tenía comida, y se encontró muriéndose de hambre, mientras todos los días vio las hormigas comiendo elote y granos que habían juntado durante el verano.
Y entonces el Saltamontes aprendió una lección importante: (pausa)
“ES MEJOR PREPARAR ANTES QUE DESESPERARSE.”
