La Liebre y la Tortuga
Read by Janicza Bravo
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“La Liebre y la Tortuga” para “Las Fábulas de Esopo”
Había una vez una Liebre veloz quien se jactaba de cuan rápido podía correr. Cansada de escuchar su jactancia, una Tortuga la desafió a correr una carrera. Todos los animales del bosque se juntaron para observar.
La Liebre corrió rápido por la calle por un tiempo, y después se detuvo para descansar. Miró hacia atrás a la Tortuga y gritó, “¿Cómo esperas ganar cuando caminas tan lento?”
Y después se estiró al lado del camino y se durmió, pensando, “Hay mucho tiempo para relajarme.”
La Tortuga caminó y caminó. Nunca, nunca dejó de caminar hasta que llegó a la línea de llegada. Los animales que estaban mirando gritaron tan fuerte por la Tortuga, que despertaron a la Liebre. Se estiró y bostezó y empezó a correr de nuevo, pero ya era demasiado tarde. La Tortuga había cruzado la línea de llegada.
Después de esto, la Liebre siempre recordó: “¡No te jactes de tu velocidad en la pradera, porque los lentos y estables ganan la carrera!”
El Fin
Había una vez una Liebre veloz quien se jactaba de cuan rápido podía correr. Cansada de escuchar su jactancia, una Tortuga la desafió a correr una carrera. Todos los animales del bosque se juntaron para observar.
La Liebre corrió rápido por la calle por un tiempo, y después se detuvo para descansar. Miró hacia atrás a la Tortuga y gritó, “¿Cómo esperas ganar cuando caminas tan lento?”
Y después se estiró al lado del camino y se durmió, pensando, “Hay mucho tiempo para relajarme.”
La Tortuga caminó y caminó. Nunca, nunca dejó de caminar hasta que llegó a la línea de llegada. Los animales que estaban mirando gritaron tan fuerte por la Tortuga, que despertaron a la Liebre. Se estiró y bostezó y empezó a correr de nuevo, pero ya era demasiado tarde. La Tortuga había cruzado la línea de llegada.
Después de esto, la Liebre siempre recordó: “¡No te jactes de tu velocidad en la pradera, porque los lentos y estables ganan la carrera!”
El Fin
